Sin embargo queremos desarrollar otro indicador no menos importante el cual enmarcó a los tambos con mejor resultado neto por hectárea (RN/Ha) durante el año 2016. El mismo se denomina Litros Libres de Alimentación por hectárea y por año (LLA/ha VT Año) y se construye en base a los litros que restan una vez que se ha cubierto la comida de las vacas en ordeñe, multiplicado por la Carga Animal expresada en cabezas (vacas en ordeñe y secas) por hectárea (VT/Ha VT Año) y por año.
(Litros Libres de Alimentación/Vaca Ordeñe/día) X (VT/HA VT AÑO) X AÑO
Una vez calculado este indicador el mismo nos estará dando una idea “macro” de la capacidad que tendrá el tambo de afrontar el resto de los costos tanto directos como indirectos, una vez que se ha pagado la alimentación de las vacas en ordeñe.
Debemos recordar que la única forma de afrontar los costos no es gastando menos, sino aumentando la producción o escala de nuestro tambo como nos muestra el Gráfico 1.
Gráfico 1

De esta manera aquellos tambos que lograron mejores Márgenes Brutos por hectárea (MB/Ha) tuvieron más Resultado Neto por hectárea (RN/Ha), debido a la mayor facturación por unidad de superficie.
Los resultados obtenidos por estrato poblacional durante el año 2016 fueron los siguientes:
Gráfico 2
Como podemos observar el RN Alto logró más cantidad de LLA/ha VT Año porque a lo largo del año tuvo mayor cantidad de Leche a Partir de los Forrajes (LAPF/ha VT Año) tal como lo muestra el Gráfico 3.
Gráfico 3
Ese grupo de tambos que se encuentran en el RN Alto sin dudas han logrado a partir de una cadena forrajera maximizar no solo producciones sino aprovechamiento del forraje, que expresado en el sistema tambo le ha permitido conseguir más LLA/Ha VT Año.
¿Cuál es la medida del éxito?
Tanto para sistemas pastoriles o estabulados, esa “medida del éxito” está fundada en combinar las 2 variables antes mencionadas tal como lo muestra el Gráfico 4.
Gráfico 4

A partir de haber logrado tanto producción como aprovechamiento del forraje, contaremos con mas cantidad de LLA/ha VT Año.
De esta manera concluimos en que debemos potenciar y aprovechar la producción de forraje “tranqueras adentro” para luego usar de manera estratégica el concentrado (alimento siempre más caro que el forraje) y solo de esta manera diluir la estructura de costos tanto directos como directos logrando mayor rentabilidad por hectárea.